Perros vs La llegada del Bebé (Parte 1)

Son ya dos casos muy cercanos en los que el perro que siempre ha vivido en la familia se convierte en un problema cuando llega el primer embarazo. Es un clásico de los conflictos de las familias con perros, cuyo resultado es habitualmente una relocalización del animal o incluso el abandono.

Algunos estudios y encuestas han encontrado que la llegada de un bebé puede aumentar el riesgo de abandono de mascotas, incluidos los perros. Por ejemplo, una encuesta realizada por la RSPCA en el Reino Unido encontró que alrededor del 8% de los dueños de mascotas encuestados dijeron haber considerado abandonar a sus mascotas debido a la llegada de un bebé. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estas cifras pueden variar según la ubicación geográfica, la cultura y otros factores.

Muchos de los «problemas» que de repente toman importancia, ya existían con anterioridad pero no se trabajaron, otros pueden aparecer cuando no se hace una planificación de los cambios que se van a ir produciendo para adaptar al perro a su nueva circunstancia.

Algunos de los problemas comunes que podrían surgir incluyen:

  1. Celos: El perro podría experimentar celos hacia el bebé, ya que anteriormente era el centro de atención en el hogar.
  2. Ansiedad: El perro podría experimentar ansiedad debido a los cambios en la rutina y el ambiente del hogar.
  3. Competencia por el espacio: El perro podría sentirse invadido en su espacio personal si el bebé ocupa áreas donde solía estar el perro.
  4. Miedo o agresión: Algunos perros pueden tener miedo o mostrar comportamientos agresivos hacia el bebé, especialmente si no están acostumbrados a los niños.
  5. Falta de atención: Con la llegada del bebé, los dueños pueden tener menos tiempo para dedicarle al perro, lo que podría causar problemas de comportamiento debido a la falta de ejercicio o estimulación mental.
  6. Problemas de actividad: Los dueños pueden descuidar la actividad física del perro debido a las demandas de cuidar a un bebé, lo que podría llevar a comportamientos no deseados.

Es importante comenzar a trabajar con el perro en el momento en que somos conscientes del embarazo, y dar al perro tiempo para adaptarse y poder corregir con calma las conductas menos deseadas.

Hay que abordar estos problemas de manera proactiva antes de que surjan problemas más graves. Esto puede incluir una socialización adecuada del perro con el bebé, mantener la rutina del perro lo más consistente posible, brindar al perro suficiente atención y ejercicio, y buscar ayuda profesional si es necesario.

Aquí hay algunas preguntas que puedes considerar hacer para ayudar a prepararte y preparar a tu perro:

  1. ¿Cómo reacciona mi perro ante los niños? Observa el comportamiento de tu perro cuando está cerca de niños para evaluar su nivel de comodidad y comportamiento.
  2. ¿Mi perro está bien socializado? Si tu perro no está acostumbrado a estar cerca de niños, considera socializarlo gradualmente con niños de diferentes edades y temperamentos.
  3. ¿Mi perro obedece comandos básicos? Asegúrate de que tu perro esté bien entrenado en comandos básicos como «sentarse», «quedarse» y «venir», lo que puede ayudar a mantenerlo bajo control en presencia del bebé.
  4. ¿Cómo puedo introducir gradualmente al bebé en la vida de mi perro? Piensa en cómo puedes presentar gradualmente al bebé a tu perro antes de su llegada, como permitirle oler artículos del bebé y escuchar grabaciones de sonidos de bebés.
  5. ¿Cómo manejará mi perro los cambios en la rutina y el ambiente del hogar? Considera cómo podrían afectar los cambios en la rutina y el ambiente del hogar a tu perro y cómo puedes ayudarlo a adaptarse de manera positiva.
  6. ¿Cómo puedo mantener la atención y el afecto de mi perro después de la llegada del bebé? Piensa en formas de asegurar que tu perro aún reciba la atención y el afecto que necesita, incluso cuando estés ocupado cuidando al bebé.
  7. ¿Qué medidas de seguridad debo tomar para proteger al bebé y al perro? Evalúa la seguridad en el hogar y considera medidas como la supervisión cercana, la creación de espacios seguros para el perro y el bebé, y establecer reglas claras sobre la interacción entre ellos.
  8. ¿Qué recursos y apoyo necesitaré para ayudar a mi perro a adaptarse? Investiga recursos como libros, videos, clases de entrenamiento y consultas con un profesional de comportamiento animal que puedan ayudarte a preparar a tu perro para la llegada del bebé.

Al hacer estas preguntas y planificar con anticipación, puedes ayudar a garantizar una transición suave y exitosa para tu perro cuando llegue el bebé.

Ante cualquier duda, consulta con un profesional. Puedes concretar una cita online o presencial en nuestro email playdogeducacioncanina@gmail.com o directamente en la agenda que puedes encontrar en la pestaña «Conocenos».

Nosotros fuimos papás con 8 perros 2 gatos y algún perro en acogida y conseguimos superarlo, estamos seguros que vosotros también podréis hacerlo.

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